Ese gran reto: LA TORTILLA DE PATATA
Aunque ya especifiqué que esto no sería un blog exclusivo de rectas, no podía resistirme a responder a una petición popular: la tortilla de patata. Tan fácil y al mismo tiempo tan complicada (bueno, en realidad fácil es, pero hay quien lo convierte en una misión imposible). He visto verdaderas barbaridades contra la tortilla de patata: desde poner las patatas crudas, con piel o incluso revolverlo todo en la sartén en plan "huevos revueltos con alguna patata flotante". Espero que logréis un buen resultado, aunque lo hagáis como lo hagáis, recordad: nunca lograreis suprar la tortilla de vuestra madre, o al menos la que hace mi madre, que es una tortillista profesional.
Punto 1: ingredientes. Necesitamos, para una tortilla de tamaño medio, 2 patatas grandes y tres huevos, y una cebolla. A esto le tenemos que añadir una sartén que no se pegue y un poco de sal y de aceite, si puede ser de oliva.
Punto 2: pelamos y partimos las patatas. En trocitos, que según la técnica de mi madre, para que sean perfectos, deben ser como daditos, cubos pequeños. Ponemos el aceite en la sartén, y cuando esté caliente, empezamos a freir las patatas.
Punto 3: Mientras se frien las patatas, cortamos en trocitos pequeñitos la cebolla. Cuando las patatas estén un poquito doradas (no fritas del todo), añadimos la cebolla.
Punto 4: He aquí el punto de diferencia entre una tortilla super-profesional y una del montón. El huevo es la clave. Para una tortilla buena, batiremos los huevos y les pondremos sal. Para una fuera de serie, separaremos las yemas y las claras, las batiremos a parte (haciendo que las claras queden algo esponjosas), y luego lo juntaremos.
Punto 5: Una vez estén fritas las patatitas y la cebolla, las ponemos en un bowl, las chafamos un poquito con un tenedor y le añadimos el huevo. Lo mezclamos bien. Quitamos el aceite de la sartén (la tortilla no debe flotar en aceite) y añadimos la mezcla. Otro punto clave: ¡No toquéis nada!. No vale revolverlo todo en la sartén, ni empezar a toquitear la tortilla. Dejadla a fuego lento, unos minutos. Cuando la parte que toca la sartén se cuaja, entonces, con un plato, le damos la vuelta y ponemos la parte pringosita en la sartén. Empujamos los bordecitos hacia adentro, para que la tortilla nos quede gordita y redondita.
Unos minutos después, y prueba superada: la tortilla perfecta. Ahora os la coméis enterita, si puede ser en un bocata con allioli.
P.D: Para los que seáis de la generación de la imagen, ahí va un vídeo de cómo se hace. está hecho por una página que pretende llevar la cultura esapñola a Alemania. Si los alemanes pueden, tu también.



sillonr dijo
Cris, ¿qué significa ese vídeo extraño con errores de concordancia entre sujeto y verbo (SE BATE LOS HUEVOS)? Por no hablar de las castañuelas...¡Olé!
2 Mayo 2007 | 07:36 PM